Los altavoces sin transformador tienen una impedancia típica que varía entre los 4 y los 32 Ω, siendo los valores habituales 4, 8, 16 y 32 Ω. En las instalaciones de audio doméstico o en las de sonido profesional se utilizan amplificadores con salidas de potencia de estas impedancias. La carga (es decir, la impedancia resultante) de los altavoces conectados debe ser igual o superior a la impedancia de salida del amplificador.
Se utiliza la conexión serie, paralelo o mixta cuando en una instalación hay más de un altavoz, con el objetivo de conseguir una impedancia lo más cercana posible a la del amplificador.
Conexión de altavoces en serie


En la conexión serie si uno de los altavoces se corta o desconecta la instalación no funciona.
Conexión de altavoces en paralelo


conexión de altavoces mixta
No obstante, las conexiones mixtas son fuente de posibles errores por complejas, y no pueden ampliarse. En el ejemplo, la mejor opción sería la conexión en paralelo de 4 altavoces de 32 Ω.
Ejercicio
Disponemos de 4 altavoces de 8 Ω y la salida del amplificador es de 8 Ω. ¿Que conexión es la más adecuada?
SOLUCIÓN
- serie: 8·4 = 32 Ω
- paralelo: 1/((1/8)·4) = 2 Ω
- mixta: 1/((1/(8·2))·2) = 8 Ω
- la conexión que mejor se adapta en impedancia es la mixta.
En la conexión en baja impedancia el amplificador trabaja con valores de tensión pequeños y de corriente elevados. La distancia del amplificador a los altavoces es corta, normalmente no superior a 50 m o exige secciones de cable muy elevadas.
En instalaciones con altavoces de baja impedancia, por tanto, debe procurarse ajustar al máximo la impedancia y que los altavoces conectados admitan la potencia máxima que es capaz de ofrecer el amplificador, para evitar daños.

