A diferencia de la distribución de música de fondo, cuando se trata de amplificar música en bares musicales o salas de gimnasios, por ejemplo, adquieren relevancia factores del siguiente estilo:
- Con volumen elevado la calidad de la música se detecta con más facilidad. La respuesta en frecuencia debe ser más amplia y plana y la distorsión menor.
- En muchas ocasiones, en función de la aplicación y el cliente, la respuesta en bajas frecuencias debe estar por debajo de los 60 Hz (con uno o dos subwoofers), y en altas frecuencias por encima de los 16 kHz.
- El amplificador (por potencia) y los altavoces (por sensibilidad y potencia) deben ser los adecuados para reproducir sin distorsión una señal musical que puede ser cinco o diez veces superior a la distribuida en el caso de música de fondo.


