Se trata de la aplicación fundamental de los sistemas de megafonía. Su principal requisito es garantizar la inteligibilidad del aviso difundido. Para ello, deben tenerse en cuenta aspectos como los siguientes:
- La energía de los avisos se concentra en la banda de frecuencias entre 350 Hz y 5 kHz. La respuesta en frecuencia del sistema debe ser plana y consistente en este rango.
- La inteligibilidad es muy sensible en el margen de frecuencias entre 1 kHz y 5 kHz. El sistema de megafonía debe cubrir uniformemente las zonas de escucha en ese margen, con una distribución de altavoces suficiente que garantice el nivel de presión acústica en ese margen de frecuencias.
- Para compensar las diferencias de voz de una persona a otra tanto el pupitre microfónico como el amplificador deben estar correctamente ajustados y dimensionados. Si se introduce distorsión en el amplificador o en los altavoces, se reduce la inteligibilidad por enmascaramiento de las consonantes principales (las que llevan la información).


