El diseño de un sistema de megafonía no finaliza en el estudio acústico teórico. Una vez conocido el recinto y determinada la mejor solución acústica, llega el momento de la definición de funciones del sistema, la selección de equipos, la incidencia de los factores estéticos, los condicionantes arquitectónicos, la normativa, la configuración final del sistema, su conexionado... Esta fase en ocasiones puede ser mucho más compleja que el estudio acústico en sí mismo.
A modo de ejemplo, una iglesia puede ser acústicamente muy compleja, pero el equipo final serán unas columnas acústicas, dos micrófonos, un amplificador y un supresor de realimentación. En cambio, unos grandes almacenes no suponen dificultad acústica alguna, dado que todo serán altavoces de techo en una cuadrícula de 6 x 6. En contrapartida habrá una gran complejidad en la gestión de los mensajes comerciales, los de evacuación, los diferentes micrófonos de control, las zonas de altavoces...

La metodología para la realización de estudios acústicos incluye las siguientes fases:
- Evaluación de las características del local e introducción de datos.
- Cálculo de los parámetros acústicos.
- Elección del tipo y de la cantidad de altavoces.
- Selección de las prestaciones del sistema de megafonía.
- Conclusión y configuración del sistema.

