La distribución de música de fondo es una función habitual de los sistemas de megafonía, normalmente asociada a otras como la de emisión de avisos. Si sólo se trata de distribuir música, los requisitos son los siguientes:
- La respuesta en frecuencia del sistema debe ampliarse: de 100 Hz a 10 kHz, para garantizar una audición más fiel al mensaje original.
- El rango dinámico para la distribución de música de fondo es reducido. El nivel de presión acústica necesario es inferior al requerido si se desea además emisión de avisos.
- El requisito de cobertura uniforme y de ausencia de puntos muertos es menos exigente que en emisión de avisos o refuerzo de audio; los altavoces pueden espaciarse más, o pueden quedar zonas sin cubrir (por ejemplo, las de poco paso)


